El ex secretario de la
ONU Kofi Annan trazó un plan de paz para Siria que pasaba por un alto al fuego entre ambos bandos. Dicho plan contemplaba el despliegue de la Misión de Supervisión de las
Naciones Unidas en Siria (UNMISS) para verificar el cese de la violencia y el cumplimiento del denominado "acuerdo de los seis puntos". A pesar de que oficialmente ambos bandos se comprometieron, el pacto no fue respetado.
El plan de paz se dio por oficialmente fracasado a principios de junio, y un mes más tarde Annan renunció a su puesto como mediador, siendo relevado más tarde por Lajdar Brahimi. La UNMISS permaneció activa entre abril y agosto de 2012, cuando el Consejo de Seguridad decidió no renovar el mandato de la misión.
Luego de la denuncia del uso de armas químicas, varios países reclamaron una investigación inmediata de los inspectores de
Naciones Unidas, presentes a tan solo 10 kilómetros de la zona, a la vez que crecían los rumores de intervención militar occidental. En tanto, los aliados del gobierno sirio, Rusia e Irán, calificaron la denuncia de «provocación planeada» y acusaron a los rebeldes del ataque con el fin de propiciar una intervención extranjera. Tras el anuncio de la investigación, el gobierno sirio autorizó el acceso de los inspectores, aparentemente para no mostrar sospechas de culpabilidad.
Una de la “responsabilidad” de la
ONU ha sido condenar al hambre, las epidemias creadas, las migraciones forzadas y la desocupación a millones de seres en el África, América Latina y el Caribe a través de sus instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Siempre de la mano de USAID, perteneciente al Departamento de Estado norteamericano. Todas actuando en nombre de la ayuda humanitaria.
Sorprende, por esto, que haya pueblos, líderes políticos, presidentes progresistas, hábiles periodistas y “analistas” que creen todavía que la solución a la masacre en Siria por las “compañías” de terroristas financiadas, armadas y entrenadas por EEUU, Israel, Arabia Saudita, Turquía, pase por sus corroídas estructuras.

Recordemos que esas “compañías” forman parte de la estructura no formal de la ONU, gracias a las “reformas” que la dupla Kofi Annan-Lakhdar Brahimi introdujo a comienzos de siglo.
Los actores económicos mundiales obran para convertir, a la Siria pos-crisis, en un Estado exhausto, que estuviera plagado de deudas, pensando así en empujarla hacia las privatizaciones y a la pérdida de su Soberanía Nacional.
Aquí les dejo un vídeo del Análisis de la situación de Siria por el noticiero HISPANTV
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